jueves, 7 de agosto de 2008

Rafa Nadal: "Mejor en español".

PEKÍN.-La puesta en escena del equipo olímpico español de tenis tuvo ayer en Rafa Nadal a su principal maestro de ceremonias. A pesar de compartir la presentación con el resto de integrantes, tanto masculinos como femeninos, él monopolizó la atención de los informadores y fue el manacorense el que protagonizó la anécdota de la rueda de prensa.

Nada más entrar en la sala, Nadal ya preguntó en voz alta sobre el idioma en el que iba a ser la rueda de prensa: «¿Contesto en inglés o en español?». Lógicamente por ser estos, dos de los idiomas más extendidos en el mundo y con los que sería capaz de llegar a más receptores. Cuando decidieron que iban a contestar a las preguntas en castellano, llegó la cuestión en catalán de un informador (empecinados en difundir su idioma "nacional" a costa del castellano), lo que terminó por importunar a Nadal, un poco harto de la situación.

Según la edición digital del diario "20 Minutos", Robredo, que no paraba de bromear con Nadal y Almagro, cambió el gesto cuando le quisieron preguntar en catalán y él se quedó en blanco, sorprendido. Nadal terció y zanjó el asunto: «Mejor en español». Su cara denotaba que no le hizo ninguna gracia que un periodista preguntara en un idioma que no todos podían entender en la sala de prensa, sobre todo los sufridos traductores chinos.



La cursiva es mía, el artículo entero lo podéis ver en: http://www.elmundo.es/jjoo/2008/2008/08/06/espana/1218056075.html



Bien por Rafa, defendiendo el idioma común ante los chikilicuatres del "Catalonia is not Spain".

No todos los catalanes, vascos, mallorquines, valencianos o gallegos son separatistas. Sólo son cuatro mindundis recogenueces que pretenden sacar provecho de la situación y desmembrar España.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El PSOE rechazó las reformas legislativas que mantendrían a De Juana en la cárcel.

Rubalcaba alaba ahora la reforma del Código Penal de Aznar que permite que los etarras cumplan al menos cuarenta años de pena. En rueda de prensa ha dicho que confía en que al jefe del comando Vizcaya, Arkaitz Goikoetxea, detenido el pasado día 22, le sea aplicada la pena máxima que, en España, es de 40 años por actos de terrorismo.
Cuando el PP reformó el Código Penal en 2003 para garantizar que los terroristas al menos cumpliesen 40 años de prisión y no sucediese lo que ha pasado con De Juana Chaos, el PSOE no se mostró precisamente entusiasmado con aquella reforma.(recordemos que debido a que ni Felipe González ni Adolfo Suárez afrontaron dicha reforma, De Juana ha podido saldar con tan solo 21 años de prisión el asesinato de 25 personas).
No se puede pasar por alto que entre 1986 y 1995 el PP llevó al Congreso nada más y nada menos que 9 iniciativas legislativas para favorecer el cumplimiento integro de penas por terroristas. El PSOE se negó a sacar adelante todas ellas.
Ver noticia: http://www.hazteoir.org/node/13675

martes, 5 de agosto de 2008

Las Trece Rosas, una a una.


Carmen Barrero. 20 años. Modista. Cuarta por edad de los nueve hijos de una modesta familia del barrio de Cuatro Caminos. Su padre murió años antes de que estallara la guerra, dejando a su mujer y a sus hijos en una precaria situación económica, que obligó a Carmen a trabajar desde los 12 años. Militante del PCE, en el que era conocida como Marina, utilizaba la identidad falsa de Carmen Iglesias Díaz. Tras el final de la guerra su amigo Francisco Sotelo Luna le propuso continuar con el trabajo clandestino como responsable femenina del partido en Madrid, y como tal elaboró un plan de trabajo para las mujeres.
Martina Barroso. 24 años. Modista. Militante de la JSU, durante la guerra cosió en uno de los talleres de la Unión de Muchachas, confeccionando ropa para los soldados. Tras el final de la contienda fue captada por Julián Muñoz Tárrega para que se incorporara al sector de Chamartín de la Rosa.
Blanca Brisac. 29 años. La mayor de tres hermanas, hijas de un próspero empresario francés. Casada con Enrique García Mazas, a quien conoció en la banda de música en la que tocaban a pie de pantalla en el cine Alcalá para amenizar las películas mudas. Él tocaba el violín y ella el piano. El matrimonio tenía un hijo, Enrique, de 11 años de edad en 1939. No militaba en ninguna organización política.
Pilar Bueno. 27 años. Modista. Al poco de iniciada la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en una de las numerosas casas cunas abiertas para recoger a los niños huérfanos y atender a los hijos de los milicianos que iban al frente. Fue elegida para formarse como dirigente en la Escuela de Cuadros del partido y nombrada secretaria de organización del Radio Norte. Al acabar la guerra fue contactada por Federico Bascuñana para colaborar en la reorganización de los comunistas y encargada de crear ocho sectores en la capital: Norte, Sur, Este, Oeste, Chamartín de la Rosa, Guindalera, Prosperidad y Vallecas.
Julia Conesa. 19 años. Modista. Se afilió a la JSU a finales de 1937 para seguir sus cursos de gimnasia y deportes. Durante la guerra trabajó como cobradora de tranvías.
Adelina García Casillas. 19 años. Era conocida como la mulata por su piel morena y sus labios gruesos. Amiga de Julia Conesa y militante también de la JSU. Una vez encarcelada trabajó como cartera en la prisión de Ventas.
Elena Gil. 20 años. Ingresó en la JSU en 1937. El final de la guerra le pilló en Murcia, desde donde regresó a Madrid a primeros de abril de 1939. Una vez en la capital su amigo Rafael Muñoz Coutado le propuso continuar trabajando para el partido. Se integró junto a Victoria Muñoz en uno de los grupos creados en el sector de Chamartín de la Rosa que era dirigido por Sergio Ortiz.
Virtudes González García. 18 años. Modista. Se afilió a la JSU al poco de estallar la guerra. Su novio, Valentín Ollero, fue nombrado responsable del Radio Oeste de las juventudes al acabar la contienda y ella hizo de enlace entre éste y la dirección madrileña de las mismas.
Ana López Gallego. 21 años. Modista. Era la mayor de cuatro hermanos. Militante de la JSU, durante la guerra fue secretaria femenina del Radio de Chamartín de la Rosa. Tras la entrada de las tropas nacionales en Madrid su amigo Julián Muñoz Tárrega le propuso que se reincorporara a las juventudes como miembro de un grupo dirigido por Sergio Ortiz, del que también formaba parte otras tres 'rosas': Martina Barroso, Victoria Muñoz y Elena Gil Olaya.
Joaquina López Laffite. 23 años. La más pequeña de cinco hermanos huérfanos de padre y madre desde 1931. Se afilió a la JSU en septiembre de 1936, y tras acabar la guerra fue nombrada secretaria femenina del Comité Provincial clandestino.
Dionisia Manzanero. 20 años. Tercera por edad de los seis hijos de una familia del barrio de Cuatro Caminos. Su padre era militante de la UGT. Se afilió al PCE en abril de 1938, después de que un obús matara a su hermana Pepita y a otros niños que jugaban en un descampado próximo al domicilio familiar. Amiga de Pilar Bueno, al acabar la guerra fue elegida para que hiciera de enlace entre los dirigentes del partido que quedaron en la capital.
Victoria Muñoz. 18 años. Pertenecía a la JSU desde 1936. Al acabar la guerra se encontró con su amigo Julián Muñoz Tárrega, quien le incorporó al grupo que dirigía Sergio Ortiz en el sector de Chamartín de la Rosa.
Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastra. Ingresó en la JSU en 1937, donde nunca ocupó cargo alguno, hasta que al acabar la guerra Julián Muñoz Tárrega le propuso crear un grupo que ella misma debía dirigir. Cuando fue detenida tan sólo había tenido tiempo de convencer a su primo Isidro Hernández de la Fuente.
Estas son las "niñas indefensas" que fueron fusiladas al finalizar la guerra civil. Se trataba de colaboradoras comprometidas con la causa republicana de enlazar la guerra civil con la mundial, pensando que Franco duraría poco al mando. Animadoras de los chequistas y jaleadoras de los violadores de monjas. Con esas edades ya tenemos verdaderos expertos en la Kale Borroka, entrenados para matar, de las que estas señoritas son pioneras. Orgullosos estarán los herederos frentepopulistas de contar con semejantes alhajas, a las que por cierto, sus líderes en el exilio dejaron en la estacada.
Conviene leer al respecto el artículo de Pío Moa titulado Juicios del franquismo:

Las Trece Rosas…. ROJAS son. Las “flores del mal”.

LA PELÍCULA.
Hay muchas maneras de reescribir la Historia. La película de las "Trece Rosas" es una de ellas. Película en aras de llenar las salas de cine o de ayudar a Zapatero a "vender" una floja Ley de Memoria Histórica.

Sospechoso fue el retraso del estreno de la película, inicialmente previsto para septiembre pero pospuesto hasta octubre sin razón aparente. La razón parece estar clara: había que esperar a las fechas en las que se llegara a un acuerdo sobre la citada Ley.

De hecho, dicen las malas lenguas que la huelga de los guionistas de EE.UU. ha venido motivada, precisamente, por haber visto "Las trece rosas", exigiendo que la palabra "Guión" desaparezca de los títulos de crédito para que, en su lugar, aparezca la leyenda "Panfleto", "Mamarrachada" o "Sinvergonzonería".

Además de que hay poca carga dramática, la misma película la contrarresta con canciones, sonrisas, alegrías y demás. Las trece rosas no sufren en la cárcel, son felices, cantan juntas, bailan… Al final, de repente, son condenadas a muerte. Uno entiende lo que ya he dicho, que el director y guionista querían que nos enterneciéramos con ellas para luego llorar en la escena más importante, le ejecución. Pero no es así porque el espectador no acaba de creerse del todo lo que le están contando.

Y, desde luego, como película, es un nuevo torpedazo más en la línea de flotación del cine español, que reúne todo el compendio de vicios y miserias que han convertido a nuestra cinematografía patria en el mejor repelente para el espectador: es maniquea, aburrida, pobre y está increíblemente mal escrita, peor interpretada y aún peor dirigida.

"Las Trece Rosas", además de ser un fraude y un fiasco, una decepción, un timo y una pena, es, en una palabra, una bazofia.

Obras como Las Trece Rosas se dejan llevar por la tentación de un ajuste de cuentas que podría ser visto incluso como “justo” por una buena parte del público a partir del hipotético caso de que se da la palabra a quienes no tuvieron derecho a ella antes. Y si bien pretenden que se difunda una historia que, de todos modos, estaba llamada a ser generalmente difundida tarde o temprano, no hay que olvidar introducir el punto de vista de los llamados “verdugos” para justificarlos a ellos también en su papel histórico, para comprender verdaderamente esos “crímenes”, conocer la lógica de los vencedores y las razones para continuar la represión durante la posguerra.

LOS DIRIGENTES DEL PCE SE EXILIAN Y TOMAN EL RELEVO LOS JÓVENES.
El origen de la tragedia de las Trece Rosas se halla en la decisión tomada por el Buró Político del Partido Comunista de España (el principal órgano de dirección del PCE) en febrero de 1939 de hacer que sus principales dirigentes se exiliasen antes de que las fuerzas franquistas llegasen a Madrid. El PCE quiso en ese momento dejar en la capital de España una organización compuesta por jóvenes militantes poco conocidos. Tal decisión fue tomada a raíz del rechazo categórico de los franquistas a negociar la rendición de la capital, lo que había sido propuesto por el Consejo Nacional de Defensa el 8 de marzo de 1939. Fue así como el mando del partido en Madrid fue otorgado en un primer momento a Matilde Landa Vaz (conocida como Elvira, de 35 años y detenida tan solo algunos días después de su nombramiento, exactamente el 4 de abril de 1939), y a Joaquín Rodríguez López (de 36 años, como secretario de organización del Comité Provincial de Madrid). Se cree que este último fue quien denunció a Elvira. Como estas dos personas fueron detenidas muy pronto, se decidió nombrar jefe del PCE en Madrid a Francisco Sotelo Luna (alias Cecilio, de 40 años), detenido también poco después de su llegada a la capital. Con Cecilio estaba Federico Bascuñana como enlace entre el PCE y las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y tres de las Trece Rosas: Carmen como "responsable femenina", Pilar como responsable de la creación de pequeños grupos, llamados "sectores", de las JSU en las diferentes zonas de la capital, y Dionisia como la persona que debía hacer de enlace entre todos ellos.
Por tanto, bajo la dirección del PCE se encontraban en las JSU antiguos militantes de la Unión de las Juventudes Comunistas y de la Federación de las Juventudes Socialistas que se juntaron en marzo de 1936 con el nombre único de Juventudes Socialistas Unificadas. Justo al finalizar la contienda, la misión general de las JSU era localizar a compañeros que corrían peligro, ayudar a sus familias y protegerlas, a la espera de conocer las medidas que los vencedores adoptarían, esperando también a que se reorganizase el PCE, que creía que el general Franco no permanecería mucho tiempo en el poder cuando la guerra estallase en Europa.

DELATORES Y DETENCIONES.
Cuando Severino Rodríguez, a la cabeza de las JSU como secretario general, fue detenido, denunció a compañeros que denunciaron a su vez a otros, poniéndose así en marcha la inevitable cadena de detenciones. Severino Rodríguez fue sustituido por José Pena Brea, quien, pese a su juventud (21 años), había adquirido una gran experiencia de la guerra en Brunete y en Guadalajara, habiendo conocido también la prisión en Alicante. Llegó a Madrid el 10 de abril de 1939 y fue detenido un mes más tarde, el 11 de mayo, víctima seguramente de otra delación. Su confesión fue la que permitió que se detuvieran casi inmediatamente a todos los demás dirigentes de las JSU que quedaban, quienes no tuvieron prácticamente tiempo de reaccionar. De esta manera, el 16 de mayo de 1939, empezaron las detenciones de las Trece Rosas con las de Pilar, Ana, Virtudes, Dionisia y Carmen; Cecilio, Severino Rodríguez, Pena Brea y Bascuñana serían también ejecutados el mismo día que las Trece.

INTENTO DE REORGANIZACIÓN SOCIALISTA Y COMUNISTA.
Tras la caída de Madrid en manos de las tropas franquistas y el fin de la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas intentaron reorganizarse clandestinamente bajo la dirección de José Peña Brea, de 21 años. Tras el golpe de Estado del coronel Casado y el fin de la guerra, los dirigentes del PCE y las JSU habían abandonado España, dejando la organización en manos de militantes poco significados, los cuales, esperaban, podrían pasar más desapercibidos. José Peña, secretario general del comité provincial de las JSU, fue detenido por una delación, y dio todos los nombres que sabía. Roberto Conesa, policía infiltrado en la organización, colaboró también en la caída de la organización (Conesa fue posteriormente comisario de la Brigada Político Social franquista y ocupó un cargo importante en la policía durante los primeros años de la democracia). La práctica totalidad de la organización clandestina cayó de este modo, sin apenas posibilidad de reorganización. La mayor parte de los detenidos aún no había tenido tiempo de integrarse en la organización clandestina o apenas acababan de hacerlo. A la captura de los militantes ayudó el hecho de que los ficheros de militantes del PCE y las JSU no habían podido ser destruidos, debido al golpe de Estado casadista, y fueron tomados por los franquistas al tomar Madrid. Entre los detenidos se hallaban las Trece Rosas, que fueron arrestadas y conducidas a la cárcel de mujeres de Ventas.

ASESINATO TERRORISTA DE GABALDÓN.
El 27 de julio, Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, inspector de policía militar de la 1ª Región Militar y encargado del "Archivo de Masonería y Comunismo" (archivo que agrupaba los documentos recopilados por las tropas de Franco en su avance durante la guerra), su hija y su chófer fueron asesinados en Talavera de la Reina, crímen del que se acusó a tres militantes de las JSU. Como represalia, 56 jóvenes de las JSU encarcelados (en su mayor parte antes del asesinato), entre los que se encontraban las Trece Rosas, fueron llevados a juicio ante un Tribunal Militar el 3 de agosto (expediente 30.426), acusados de reorganizar las JSU y el PCE para cometer actos delictivos contra el "orden social y jurídico de la nueva España", y condenados, por "adhesión a la rebelión", a pena de muerte. En la madrugada del 5 de agosto de 1939, junto a la tapia del cementerio de la Almudena de Madrid, fueron fusilados los 56 miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas, entre los que se encontraban las Trece Rosas.
Los verdaderos autores del asesinato de Gabaldón eran tres hombres conocidos como "los Audaces", serían, de hecho, detenidos un poco más tarde, el 1 de julio, pero no serían identificados como los autores del triple crimen y no fueron ejecutados sino dos días después de las Trece Rosas, el 7 de agosto, con otros jóvenes dirigentes de las JSU.

LAS TRECE ROSAS ROJAS.
Eran Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente.
Lo primero, doce de la Trece Rosas eran todas militantes de la JSU, comprometidas con el partido y con su manera de ver la vida, hasta el punto de mantener su militancia en la clandestinidad para intentar reconstruir la organización, la única no militante de la JSU Blanca Brisac, tenía relaciones con el PCE a través de su marido Enrique García Maza ("Agudo" fusilado en la misma madrugada del 5 de Agosto) que participaba en reuniones y actividades con otros comunistas músicos y miembros del Sindicato de Profesores de Orquesta.

La gran mentira es decir que murieron por la libertad. Se insiste en que los estalinistas, racistas, golpistas y demás componentes del Frente Popular defendían la libertad y la democracia.

Cuando vinieron sus verdugos las trece salieron gritando "VIVA LA REPÚBLICA".

Resultó ser la propia familia de Blanca la que denunció al marido de esta por ser un simple músico indigno para ellos de casarse con Blanca. Por ello, la cuñada de Blanca se inventó que el marido de ésta preparaba un atentado contra Franco.

Adelina sigue el consejo de su padre de entregarse a los franquistas para evitar represalias más graves, cuando en realidad lo que pretende su padre es hacer méritos ante estos para evitar que lo inculpen a él mismo. Adelina sabe que su padre puede ser llamado a formar parte de los pelotones de fusilamiento de la posguerra para demostrar de esta manera su adhesión a los franquistas, y es la única que acepta su papel de víctima propiciatoria desde el principio al entregarse a la policía voluntariamente, consciente de que está ayudando a su padre, y pensando que así quizá pueda salvarse ella también. Su padre lamentará después en vano el haber sido tan cobarde.


NO ES LO MISMO
No son iguales las personas asesinadas por asistir a una iglesia, que sus matadores posteriormente ajusticiados. No es lo mismo. No es lo mismo la víctima de violación, que sus violadores posteriormente juzgados y condenados. No es lo mismo la víctima de un robo, que su ladrón posteriormente juzgado y condenado. No es lo mismo. Y a los criminales juzgados y condenados, no hay que hacerles Justicia, pues ya la tuvieron.

Parece mentira que a nadie le duela que se mate un comandante de nuestro cuerpo de la Guardia Civil y a su hija, sin contar a un noble obrero cumpliendo con su trabajo. Pero esas personas no cuentan por ser nacionales y auténticos patriotas españoles, ¿no?.

¿Para cuándo un documental o película sobre los asesinatos cometidos por el PSOE y el PCE?.

Si continuamos por el camino del “y tú más”, sólo conseguiremos reavivar los odios entre unos y otros. ¿Cuándo dejaremos a los muertos en paz?.

Ser español ya no es una excusa, es una responsabilidad.

Este es el mensaje de Pau Gasol a la aficción española:
http://www.youtube.com/watch?v=QNuFRf8Aaqw

"Está bien que tu país te admire, pero es mejor que el mundo admire a tu país".

Son las palabras de un hombre libre que no tiene que soportar la tiranía separatista a la que se enfrentan cotidianamente gran cantidad de españoles en Cataluña.
Gasol es catalán y por consiguiente, español, por que lo uno no quita lo otro.
Este hombre ama a Cataluña y a España de la misma manera.
Ojalá el resto de catalanes aprendan de él.
Bien Pau.

lunes, 4 de agosto de 2008

Fallece el escritor Alexander Solzhenitsin, uno de los mayores críticos del estalinismo.

Este domingo falleció a los 89 años uno de los mayores opositores al régimen de la URSS, Alexander Solzhenitsin, Premio Nobel de Literatura. El escritor fue muy crítico con José Stalin, por lo que fue condenado a ocho años de prisión en Siberia. En 1974 fue privado de la nacionalidad rusa al denunciar en "Archipiélago Gulag", el sistema de campos de concentración soviéticos. En 1994 volvió y mantuvo sus criticas al asegurar en Moscú que "en Rusia no hay democracia".
Ver noticia: http://www.libertaddigital.com/mundo/fallece-el-escritor-ruso-alexander-solzhenitsin-uno-de-los-mayores-criticos-de-estalinismo-1276335878/
En marzo de 1976, Solzhenitsin visitó España. Con motivo de una reimpresión de Archipiélago gulag el diario El Mundo publicó un reportaje donde hablaba José María Iñigo, entrevistador del escritor ruso en TVE en aquel ya lejano año.
Nos lo cuenta Pío Moa en su artículo Un autorretrato del antifranquismo: http://revista.libertaddigital.com/un-autorretrato-del-antifranquismo-1275320937.html

Dicho por Alexander Solzhenitsin:

"Sus progresistas llaman dictadura al régimen vigente en España. Hace diez días que yo viajo por España y me he quedado asombrado. ¿Saben ustedes lo que es una dictadura? He aquí algunos ejemplos de lo que he visto. Los españoles son absolutamente libres de residir en cualquier parte y de trasladarse a cualquier parte de España. Nosotros, los soviéticos, no podemos hacerlo. Estamos amarrados a nuestro lugar de residencia por la propiska (registro policial). Las autoridades deciden si tengo derecho a marcharme de tal o cual población."

"Paseando por Madrid y otras ciudades, he podido ver que se venden en los kioscos los principales periódicos extranjeros. ¡Me pareció increíble! Si en la Unión Soviética se vendiesen libremente periódicos extranjeros, se verían inmediatamente decenas y decenas de manos tendidas y luchando por procurárselos. También he observado que en España uno puede utilizar libremente las máquinas fotocopiadoras. Cualquier individuo puede hacer fotocopiar cualquier documento, depositando cinco pesetas por copia en el aparato. Ningún ciudadano de la Unión Soviética podría hacer una cosa así. Cualquiera que emplee máquinas fotocopiadoras, salvo por necesidades de servicio y por orden superior, es acusado de actividades contrarrevolucionarias."

"En su país –dentro de ciertos límites, es cierto– se toleran las huelgas. En el nuestro, y en los sesenta años de existencia del socialismo, jamás se autorizó una sola huelga. Los que participaron en los movimientos huelguísticos de los primeros años de poder soviético fueron acribillados por ráfagas de ametralladoras, pese a que sólo reclamaban mejores condiciones de trabajo. Si nosotros gozásemos de la libertad de que ustedes disfrutan aquí, nos quedaríamos boquiabiertos. Hace poco han tenido ustedes una amnistía. La califican de “limitada”. Se ha rebajado la mitad de la pena a los combatientes políticos que habían luchado con armas en la mano (alude a los terroristas). ¡Ojalá a nosotros nos hubiesen concedido, una sola vez en veinte años, una amnistía limitada como la suya! Entramos en la cárcel para morir en ella. Muy pocos hemos salido de ella para contarlo."


Sobran comentarios.

domingo, 3 de agosto de 2008

Algo falla.

De Juana fue condenado a más de 3.000 años de cárcel; en cuatro años asesinó a 25 personas. Sale definitivamente de la cárcel tras cumplir 21 años de prisión; ha cumplido menos de un año de cárcel por cada uno de sus asesinatos.
En 1998, en la prisión de Melilla, solicitó una botella de champán francés, una tarta y un kilo de langostinos para celebrar la muerte a tiros del concejal de Pamplona Tomás Caballero.
Ante otro asesinato de sus compañeros de armas, declaró que "sus lloros son nuestras sonrisas y terminaremos a carcajada limpia".

Sin duda alguna, algo falla. No encajan los 3000 años de cárcel a los que fue condenado, con los 21 que ha cumplido. Estamos hablando de un asesino despiadado y sanguinario, que no es capaz de mostrar arrepentimiento ni pedir perdón y que sale a la cale, que no debería pisar nunca, con el mismo espíritu asesino que lo caracteriza. Jack el destripador estaría contento por que, con sus cinco víctimas atribuidas, habría pasado por la cárcel de visita. Sólo la quinta parte de víctimas que De Juana y fue el hombre más perseguido en Londres en la segunda mitad de 1888.
Algo falla.
¿3000 años de cárcel?, si es difícil que alguien pueda llegar a los 100 de vida. Por contrapartida va y sólo cumple ¡21 de 3000!. Cuando hace contínuamente apología del terrorismo, incita a la violencia y se ríe de las víctimas y de su sufrimiento, nos preguntamos todos: ¿no merece este energúmeno una pena mayor?, ¿ha pagado sus crímenes con 21 años de prisión?, ¿es justo que no llegue a cumplir ni un año por víctima?.
Algo falla.